LAS FIESTAS CON TU BEBÉ

Se acerca la Navidad y hay cosas que comienzan a picar entre las familias con bebés nuevos. 

Si hay hermanitos más grandes no hay dudas, la Navidad se pasará en familia entre bullicio, regalos y abrazos y los bebés nuevos lamentablemente pasarán por esa experiencia en la forma que mejor puedan. 

Sin embargo, cuando el bebé es único y nuevo nuevecito surge una pregunta que es más que lógica: Si mi bebé todavía no entiende el concepto de las fiestas, ¿Cómo conviene pasar la Navidad? 

No hay una sola respuesta para todo esto, porque la realidad es que hay tantas respuestas como familias y deseos posibles. 

Hay familias en quienes las fiestas son la posibilidad de juntarse y ver gente que no se ve tan seguido. En quienes esa interacción social es super importante, y más allá de las culpas por exponer y las preocupaciones, no hay dudas de que esa fiesta es importante. 

Y hay familias en quienes las fiestas pasan casi como cualquier otro día, no dando grandes movilizaciones y por ende muchas veces el reestructurarlas en torno a este nuevo integrante casi no tiene peso. 

Para ambos tipos de familias, lo que sea que decidan está bien. No dejen que les digan lo contrario. 

Sin embargo, déjenme dejar un par de tips necesarios: 

Si mi bebé come, no dejemos nada a la imaginación ni capricho ajeno. La respuesta es vianda. La entrada, el plato principal y el postre. No nos peleemos al divino botón porque el bebé no come esto o aquello. Llevemos planificada su comida para dársela a su horario.  

En niños más grandes dejemos claro que debería haber una opción amigable para los niños y un ojo de más observando para cuando se sirvan los frutos secos por si alguna manito que aún no debe decide aventurarse a probarlos.  

Si mi bebé toma la teta o fórmula me llevo todo en una heladerita desde temprano, pido de antemano tener un lugarcito dentro de la heladera donde guardar algo si lo necesito. Busco mentalmente un lugarcito dentro de la casa donde alimentar a mi bebé para poder hacerlo lo más tranquilo posible sin interrupciones (¡y en lo posible libre de opinólogos!) 

Lo ideal es siempre respetar los horarios de descanso de nuestros bebés tal cual venían en casa. O sea, pensar de antemano en esto y procurarnos un espacio más retirado, con más silencio donde poder dormirlo. Es importante que la gente en la reunión sepa que allí hay un bebé durmiendo para que no entren. Elijamos inteligentemente este espacio, que no sea un lugar de paso ni de guardado.  

Un tema que para mí es siempre controversial es los regalos. Generalmente suele suceder que si no somos abiertos sobre nuestros deseos con respecto a los regalos vamos a terminar guardando un camión de plástico enorme que lleva nueve mil pilas en un placard hasta que nuestro hijo cumpla 16 años. Así que lo mejor es contarle amorosamente a nuestras familias: “sabemos que ustedes quieren hacerles regalos, a nosotros nos vendría bien/ nos gustaría esto”. ¡A veces incluso podemos ponerlos de acuerdo para que nos regalen entre varios algo que nos gusta, pero a lo que nos cuesta acceder! 

Con todo esto en mente y sabiendo que lo mejor es pasar las fiestas entre toda la gente que queremos, organicemos para pasar una ¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo! 

Dra. Maria Sol Cabezas Hurtado
Matricula Nro. 135.859